Cuando las luces y el sonido se apagan, cuando se cierran los portones, ¿qué sensación queda? ¿Cuál es la sensación en común de cientos de miles de personas que, antes, durante y después del Rock in Rio, hablan el mismo idioma? La música sí que es un lenguaje universal. Derriba las barreras, une las diferencias, dialoga a la distancia. La música va de la mano con valores fundamentales para la convivencia humana: respeto, empatía, compasión, comprensión. Todo eso es música. El festival más grande del mundo culminó esta edición con la sensación del deber cumplido. Una excelente energía, eso hace la diferencia.

Hoy el Palco Sunset fue puro rock. La banda de Sao Paulo Ego Kill Talent arrancó con su hard grunge y fue muy bien recibida por el público. Doctor Pheabes siguió con su sonido pesado, invitando a Supla para la segunda mitad de su concierto. El eterno papito echó leña a la hoguera cantando canciones que marcaron su carrera. El cantante dejó el escenario e interactuó con la gente con todo su carisma. Luego le tocó a República, con su heavy metal cantado en inglés con el refuerzo de la violinista Iva Giracca. Luego vino Sepultura, la banda más esperada del Palco Sunset. El heavy metal estuvo bien representado, incluso con la participación de los violines de la Familia Lima. Le hizo justicia a Machine Messiah, el nuevo disco de la banda.

Rogério Flausino, quien arrancó la noche en el Palco Mundo el sábado con Jota Quest, le rindió un homenaje a Cazuza al lado de su hermano, Wilson Sideral, en el palco de la Rock District. La vibra en la Rock Street África también estaba increíble, con Ba Cissoko, Mamani Keïta y Alred et Bernard. Así también lo estaba Eletronica, con Cat Dealers, Gabriel Boni, Robert Owen, Vintage Culture, entre otros.

El rock siguió vivo Palco Mundo. Dinho Ouro Preto se emocionó varias veces durante el show de Capital Inicial. Lo contrario sería difícil, después de todo, la multitud no dejaba de cantar en coro los muchos éxitos de la banda de Brasilia. La versión de "Mulher de Fases" hizo saltar y cantar mucho a los miles de presentes en la nueva Cidade do Rock. Esa misma gente fue transportada hacia los años 1990, con The Offspring. "Why don't you get a job", "Americana", "Pretty Fly" y "The Kids Aren't Alright" fueron las más celebradas por el público. Dexter Holland les agradeció todo su cariño: "¡El mejor público del mundo!"

Thirty Seconds to Mars fue un espectáculo más allá de la música. Jared Leto es un auténtico maestro de ceremonias, fue algo distinto en esta edición de Rock in Rio. Leto entró arrasando con su look, se comió una cucharada de açaí, interactuó con el público, anduvo en tirolina... ¡Fue lo máximo! Además, invitó a muchos aficionados de 30STM al escenario. Otro momento para entrar para la historia del Rock in Rio. ¿El último en salir apaga la luz o prende los fuegos artificiales? Red Hot Chili Peppers, una de las bandas más aclamadas en todo el mundo, con sus más de 30 años de carrera, tenía muchos hits bajo la manga. Fue pura emoción de comienzo a fin. "Can't Stop", "By The Way", "Under the Bridge" y muchos otros clásicos de RHCP pusieron al público en un estado de euforia total. Anthony Kids aún parece un adolescente cuando canta, Flea sigue siendo el monstruo que siempre ha sido, Chad Smith mantiene su precisión de siempre... ¡Fue épico!

El Rock in Rio 2017 termina de la forma como se inició: con mucho amor. Sí, amor. No solo es el festival, las atracciones, el público. Porque, cuando las luces y el sonido se apagan, cuando se cierran los portones, lo que queda es amor. Y eso el Rock in Rio tiene de sobra. ¿Vamos a seguir esta historia juntos? Entonces, ¡hasta la próxima!